Adiós a Prince: el príncipe de Minneapolis

Adiós al príncipe de Minneapolis, Prince ha dicho basta, el símbolo de nombre impronunciable ha bajado el telón de los sueños este Jueves 21 de Abril tras años de canciones, conciertos, polémicas y desenfreno. El universo de la música vuelve a estar de luto. Y es que este 2016 está siendo un año aciago para el mundo del espectáculo. Pocos meses después del fallecimiento del “Duque Blanco”, el camaleónico David Bowie, la música vuelve a llorar desconsolada la pérdida de otro de esos artistas tocados por la barita mágica, nacidos para hacernos estremecer con sus samplers y melodías. Prince Rodgers Nelson, uno de esos pequeños grandes genios del siglo XX, irrepetibles a día de hoy, capaz tanto de transportarnos con algún espontáneo y convulso riff de guitarra a algún estrambótico lugar, como a silenciar todo un pabellón a rebosar con tan solo unas suaves melodías a piano o alguno de cualquiera de los 20 instrumentos que tocaba.

Photo: Julián Rojas en un recital del 98 en Marbella

Photo: Julián Rojas en un recital del 98 en Marbella

El talentoso y genuino Prince, icono de los 80 junto al eterno Michael Jackson y a la indestructible Madonna, nos ha dejado a la temprana edad de 57 años en su Minnesota natal. Su representante Yvette Noel-Shuré, ha sido el encargado de anunciar la triste noticia a los millones de seguidores que ha pillado por sorpresa. Un fatídico mes de abril donde la mala salud y una aparente gripe mal curada le habían hecho cancelar ya alguno de sus conciertos de su última y esperada gira americana. Aunque cada hora que pasa, aparecen a la luz nuevas informaciones donde se insinúa del ingreso hospitalario del artista pocos días antes debido a una posible sobredosis. Las alarmas empezaron a saltar por todo lo alto tras su actuación en Atlanta el 14 de abril, donde fue atendido de urgencias. Una lucha intensa entre la vida y la muerte que no le ha permitido salir de su última adversidad, apagándose de un suspiro su alma y su espiritual voz. Tan Innovador, provocador y rupturista como reservado, controvertido, sexual y rebelde, recordadas son sus tensas disputas con la “Warner Music” por sentirse esclavizado y excesivamente controlado por la compañía. Prince se reveló ante la potente e influyente discográfica el cual ansiaba dirigir el rumbo de la carrera del artista sin apreciar la libertad necesaria que el exigía y requería para destapar toda su énfasis creativa para agrandar aun si cabe su leyenda discográfica.
Su voz se elevó en las listas de ventas de medio centenar de países con éxitos mundiales de la talla de “Kiss”, mundialmente famosa a su vez por la voz del portentoso Tom Jones, “When Doves Cry”, “Sign “o” the times”, “Diamonds and pearls”, “Cream”, “1999”, “My name is Prince”, “The most beautiful girl in the world”, “Gold” o la banda sonora del Batman de Tim Burton. Prince dio alas al Pop, excitó el soul, prestó su alma al rock, agitó el funk y alborotó el R&B.
Revolucionó la música, la moda, la provocación. Su fama de fogoso en el que se sentía como pez en el agua jugando de manera ambigua con su sexualidad generó todo un río de tintas en las revistas y noticiarios de la época. Su vida sentimental fue tanto o igual de ajetreada que la de su explosiva música. Famosos y rumoreados fueron sus promocionados y sonados affaire con las mujeres del momento. Se le relacionó con su vocalista Jill Jones, con la actriz y modelo Carmen Electra, con el sex symbol de los 80 Kim Bassinger o la mismísima reina del pop, Madonna. Hasta que dio un paso enfrente y dejó toda esa actividad sentimental de lado para pasar por la vicaría, de hecho el paso lo dio en dos ocasiones, primero para contraer matrimonio con su bailarina Mayte Garcia y posteriormente con Manuela Testolini, en el que ambos terminaron en divorcio.

Photo: (AP) Prince y junto a su ex mujer, la bailarina Mayte en los premios de Música y Moda VH-1, en 1996

Photo: (AP) Prince y junto a su ex mujer, la bailarina Mayte en los premios de Música y Moda VH-1, en 1996

El éxito mayoritario le llegó algo tardío, con su cuarto disco en el mercado “1999”, donde ya dejaba entrever su estilo e acreditado sonido, “Made in Minnesota”. De irregular trayectoria, lógico si se tiene en cuenta que lanzó nada menos que 44 álbumes, en el que sobresalen auténticas joyas que pasarán a la historia por méritos propios como otras muchas piezas insustanciales que hubieran sido mejor quedarse en el cajón de las productoras, sacadas a la luz más por su incesante deseo de experimentar y crear composiciones a diestro y siniestro que por cuidar y regalar trabajos totalmente brillantes. Su influencia bebía de artistas de la talla de Stevie Wonder, Queen, Jimi Hendrix, The Jackson 5, James Brown, el propio Michael Jackson o Led Zeppelin.
Ganador de infinidades de premios entre los que destacan 7 premios Grammy, dos globos de oro y el Oscar a la mejor banda sonora por la mítica melodía de “Purple Rain” de su disco homónimo en 1984, sin ninguna duda una de las canciones más representativas de la historia de la música. El pequeño príncipe de Minneapolis, pequeño de altura 1,57 y grande como compositor, arreglista y músico ha dejado en estado de shock el mundo de la canción. Hoy será un día gris y oscuro para todos aquellos que amamos la música, sea cual sea nuestros gustos musicales, pues no tengo ninguna duda, de que PRINCE (nos gusté más o menos) ha compartido y robado alguno de nuestros momentos más amargos, más inquietos y felices. Su tesón y ritmo nos ha animado, nos ha dado energía y nos ha abstraído de los problemas cotidianos del día a día, y sin entrar a contar el número de parejas que se han enamorado bajo el sonido de su sin igual timbre de voz mediante alguna de sus mágicas y tiernas melodías. Descansa en paz. Cada vez tengo la sensación de que nos estamos quedando solos.

prince-tributo-rockinchiclifestyle6

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *