Celulitis: Entiende por qué y combátelo desde la raíz. (1ª parte)

9 de cada 10 mujeres sufren de celulitis. ¿Eres una de ellas? Entiende por qué y combátelo desde la raíz. Alba Trujillo (The Beauty Maximizer) ha preparado esta guía completa y definitiva especialmente para ti. Súmergete en la lectura de esta primera parte (la semana que viene publicaremos la segunda) y empieza a despedirte de ella.

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1. Estructura de la piel
Antes de entrar de lleno al tema que nos ocupa, voy a explicar brevemente cómo se estructura la piel en su interior, para que la lectura de esta guía resulte inteligible para todo el mundo.
La piel está formada por tres capas, de más externa a más interna, son: la epidermis, la dermis y la hipodermis.
La hipodermis es la capa de piel que nos interesa para este contexto. En ella es donde se hallan las células siguientes:
Adipocitos: o células adiposas. Son las que almacenan una gran cantidad de grasa y forman el tejido graso. Están anexadas entre sí, creando grupos con textura tipo almohadilla.
Fibras de colágeno especiales que forman septos (divisiones) tisulares: su función es la de ofrecer esponjosidad y ablandecer los tejidos conectivos que mantienen unidos los adipocitos.
Vasos sanguíneos.
El número de adipocitos que tenemos es distinto en cada parte del cuerpo. Además, tanto la distribución como la estructura de estas células, es diferente en hombres y mujeres.

2. ¿Qué es la celulitis?
La celulitis es una inflamación del tejido celular que está bajo la piel, que se produce debido a varios factores, tanto genéticos como adquiridos, que desarrollaremos en profundidad en el apartado número 3 de esta guía.
A modo de resumen, lo más importante es comprender que se produce una:
Acumulación de adipocitos (células grasas).
Retención de líquidos y toxinas, que provocan la formación de micronódulos (grupos de 8 a 10 adipocitos) bajo la piel.
Mala circulación sanguínea y linfática.
Las células adiposas se hinchan. En consecuencia, las paredes capilares se hacen excesivamente permeables, causando la acumulación de fluidos. El drenaje linfático se hace insuficiente (porque se acumula) y se retienen toxinas. Esto va agrupando las células adiposas previamente hinchadas, y quedan como ligadas por las fibras de colágeno, impidiendo el flujo correcto de la sangre. Para acabar, las fibras de tejido conectivo se endurecen y contraen, tirando la piel hacia abajo por los llamados puntos de anclaje, y provocando los hoyuelos tan evidentes en la superficie cutánea.
Llegados a una fase tal en la que ésta se esclerosa (se endurece), se crean macronódulos de grasa que, a su vez, impiden la correcta circulación sanguínea y linfática, retroalimentado el círculo vicioso. Así pues, estamos ante un desorden funcional y estético que, de no tratarse, se va agravando y degenerando.

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La acumulación de grasas suele responder a un problema circulatorio y genético. Es interesante saber que, en nuestro material genético, está grabada la información que alerta al organismo de los grandes periodos de carencia alimenticia que se sufrían desde la prehistoria. El cuerpo acumulaba grasas para que, en caso de embarazo, el feto pudiese obtener el alimento proveniente de esas grasas acumuladas, en caso de que la madre no pudiese alimentarse durante el periodo de gestación. Era una cuestión de supervivencia y esa información genética perdura aún en las mujeres de hoy. Por ese motivo, independientemente del peso que se tenga, (se puede estar muy delgada o con sobrepeso), no es de extrañar encontrar personas de bajo peso corporal con celulitis, así como personas con obesidad con poca celulitis o incluso nada (aunque es difícil, ya que la obesidad suele ir acompañada de problemas circulatorios). Y por este mismo motivo también, los hombres no desarrollan celulitis, porque nunca tuvieron que alimentar ningún feto.

La celulitis afecta especialmente a zonas como caderas, los muslos, glúteos y abdomen, aunque también se puede hallar en brazos y bolsas de los ojos.

Nueve de cada diez mujeres la padecen en mayor o menor grado, y también un pequeño porcentaje de hombres (aunque muy raramente). Esto es debido a varios factores: por un lado, los estrógenos (hormona femenina), favorecen la retención de líquidos. La testosterona (hormona masculina), en cambio, dificulta su aparición por hacer todo lo contrario. Además, fisiológicamente, sucede que, en las mujeres, la grasa hipodérmica está distribuida en cámaras verticales, permitiendo acumular más grasa que los hombres, ya que las cámaras de ellos se organizan en pequeñas unidades diagonales y con forma de red, no permitiendo así la formación y acumulación de celulitis.

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3. ¿Qué causa la celulitis?
Además de las alteraciones circulatorias ya mencionadas, existen varios factores (algunos de los cuales son incontrolables) que la agravan. Por ejemplo:
La genética: en muchos casos, es simplemente un problema hereditario.
Problemas hormonales.
Puede aparecer en la primera menstruación.
Anticonceptivos orales porque contienen estrógenos.
Ciertos fármacos, especialmente aquellos para tratar la depresión y que contienen cortisona.
Embarazo.
Sedentarismo.
Estrés.
Tabaquismo y café, por ser vasoconstrictores e impedir la correcta oxigenación de los tejidos.
Alcohol, puesto que favorece la hinchazón de piernas, la deshidratación y la retención de líquidos.
Poco consumo de líquidos como agua y/o infusiones (no bebidas azucaradas ni café).
Alimentos que pueden favorecer a la aparición de la celulitis y que es recomendable evitar:
Carnes rojas con mucha grasa.
Pescados salados, grasos y en conserva (caviar, sardinas, anchoas y bacalao).
Crustáceos o moluscos (langosta, cangrejos, almejas, caracoles).
Legumbres (habas y alubias).
Lácteos: quesos muy fuertes y grasos.
Bebidas que contengan sal, alcohol y café.
Bebidas carbonatadas: no aportan ningún nutriente.
El exceso de sal. La sal favorece la retención de líquidos e inflama los tejidos.

Quiero advertir que ésta es una guía de los alimentos que favorecen a la aparición de la celulitis. En ningún caso considero que sea conveniente suprimir de la dieta de forma absoluta, ciertos alimentos como las legumbres o pescados grasos, ya que aportan nutrientes indispensables para el organismo. Simplemente, son alimentos que ingeridos con moderación y cocinados sin salsas ni grasas añadidas, pueden ser perfectamente compatibles con un estilo de vida saludable.

Por otro lado, habrá personas que, aun siendo candidatas perfectas para tener una celulitis muy grave porque cumplan con bastantes de los condicionantes negativos, es decir, personas que fuman, que consumen alcohol a diario (la típica cerveza de media tarde o el vino a la hora de comer), que además han sufrido cambios hormonales muy drásticos y que se alimenten de manera no controlada y no practiquen deporte, puede que jamás desarrollen celulitis. Esto es como el fumador empedernido que nunca desarrolla un cáncer de pulmón. No es una regla de tres, siempre hay excepciones. Luego habrá quien, a pesar de llevar un estilo de vida muy saludable, será muy propensa a la celulitis, y ello probablemente responda a una condición genética, del mismo modo que un no fumador puede llegar a contraer cáncer de pulmón. En cualquier caso, tus probabilidades de padecer de celulitis siempre serán más altas conforme cumplas con más elementos del listado. Esto es una guía para ayudarte a identificar aquellos factores que te pueden estar causando la celulitis.

4. Alimentos que sí puedes tomar, deporte que sí debes practicar

El listado de alimentos que sí puedes consumir sin miedo, es este:

Carne: ternera y conejo.
Aves: pollo, pavo y pichón.
Pescados: merluza, rape, pescadilla y mero.
Verduras: de hoja verde, ensaladas, alcachofas, espinacas y setas.
Frutas: manzanas, peras, uvas, albaricoques y ciruelas.
Cereales integrales y el salvado.
Agua sin gas. Tanta como quieras. La hidratación juega un papel fundamental en la eliminación de la celulitis.
Infusiones de jengibre con limón y canela: aceleran el metabolismo.

Los deportes de tipo aérobico, como el correr, el andar distancias importantes a paso ligero cada día, el montar en bicicleta o la natación, son especialmente recomendables para combustir grasas. Si te gusta la ayuda de las máquinas, la elíptica y las clases de spinning, son tus aliadas. Las sentadillas son también un gran ejercicio para agotar los depósitos de grasa.


 

El domingo que viene la segunda y última parte de esta guía. Si quieres ponerte en contacto con el centro The Beauty Maximizer o con Alba pincha aquí.


 

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