Descubriendo a Esther

Cuando conoces a Esther Girbau lo primero que sientes es tranquilidad, esta pintora de 43 años nacida en Alicante, tuvo siempre y desde muy joven un gran interés por las artes plásticas. Consciente de que de alguna forma tenía que sacar a la luz esa una vena de creatividad interna, un día decidió ponerse a pintar en serio.

Mucha de la influencia recibida de joven viene por parte su abuelo paterno, que estudió en la Escola Massana de Barcelona y fue discípulo de pintores renombrados. Con 18 años se traslada a Valencia, a la escuela de Artes y Oficios, y empieza sus estudios en diseño de interiores. Al año siguiente decide instalarse definitivamente en Barcelona donde finaliza su formación. Empieza a trabajar como interiorista en diversos estudios y showrooms de la ciudad y paralelamente sigue experimentando con la pintura.

Se apunta a Escuela de Arte de Núria Durán para continuar aprendiendo y casi sin darse cuenta su interés y dedicación empiezan a ocupar mucho de su tiempo, hasta que dando un giro profesional empieza a dirigir su propio negocio: diseño y venta de joyas.

Aquí es donde en su trabajo diario descubre el mundo de las piedras preciosas y semipreciosas. Sus texturas y colores la enamoran y eso le sirve de inspiración para empezar a crear obras pictóricas con gran relieve. La inspiración le llega de mucho sitios y muy variados, las vivencias del día a día, los paseos por la calle y todo lo que sus ojos observan, un escaparate, las nubes en el cielo, los colores de la fruta expuesta en las tiendas de alimentación, o un sencillo puesto de flores, los recuerdos o las imágenes que se han quedado grabadas en su memoria de viajes a otros países, el movimiento de las olas, en realidad casi todo, y casi siempre la naturaleza en todas sus formas y texturas.

Su trabajo contiene atisbos del mundo natural, crea movimientos que florecen con la intención de expresar sentimientos. Simboliza la vida misma, y hay muchos matices que tienen que ver con el renacimiento, la abundancia y la alegría. Los colores y materiales que usa son variados, acrílicos, collage, carboncillo, tintas, masillas, metal…por citar algunos, todos ellos le permiten construir cada una de sus obras de una manera muy orgánica, añadiendo capas, creando destellos, espacios ocultos, colores y formas que se asoman de forma mas o menos tímida y ambigua.

Los formatos que usa habitualmente Esther, son 30×30, 60×60 y 100×100 también pinta por encargo adaptándose a espacios, colores y propuestas y los precios varían según el cuadro, pero os aseguro que no son nada caros.

Nota: Disfrutareis de un trato especial si decís que vais de parte nuestra.

www.esthergirbauart.com

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