Designated Survivor: tensión en la Casa Blanca

designated-survivor-cine-rockinchic-lifestyle

Designated Survivor, máxima tensión en la Casa Blanca y en Netflix. Hace ahora una semana, el nuevo presidente de Estados Unidos, el polémico archimillonario Donald Trump en un acto de enorme populismo tomó las riendas del país más poderoso del planeta bajo un clima de tensiones, revueltas y masivas manifestaciones ante la elección del polémico nuevo inquilino de la Casa Blanca.

designated-survivor-cine-rockinchic-lifestyle-2

No sabemos qué rumbo va a tomar el mundo ante la sorprendente elección del nuevo presidente de Estados Unidos, pero lo que tengo claro que pocos sabrán es que a escasas horas antes de que se materialice tan solemne y exagerada ceremonia, de la toma presidencial, los miembros del Servicio Secreto estadounidense tienen como especial objetivo una operación de extrema delicadeza. La misión, trasladar a un lugar de gran seguridad y privacidad a un individuo de identidad desconocida nombrado personalmente por el presidente saliente y por un pequeño séquito de confianza. Este personaje, de identidad anónima, cuenta con un rol más que transcendental y laborioso en el caso de que se produzca una viable acción terrorista donde se elimine de una tacada a presidente, vicepresidentes y congresistas. Este enigmático individuo será nombrado al instante presidente de los Estados Unidos, con el fin de que no se produzca un vacío de poder en suelo americano y contener, de manera abrupta, que la nación quede encarnizadamente más debilitada de lo que por sí podría estar ante la evidente crisis y el temor que pueda generarse entre la ciudadanía. Este acto que suena muy peliculero, con una trama bastante sensacionalista y no menos trepidante recibe el nombre de “Superviviente designado”, es la excusa perfecta para que la cadena norteamericana ABC y la plataforma de televisión Netflix desarrollen una trama de lo más alarmante, turbadora y vertiginosa. ¿Qué sucedería si hubiera un atentado terrorista que liquidara toda la línea sucesoria del gobierno? ¿Cómo se las vería este personaje designado en cuestión de horas en el nuevo presidente en su nuevo cargo? ¿Qué complots y tramas acarrearían con ello?

Todo ello es lo que intenta explicarnos y narrarnos la nueva serie creada por David Guggenheim, responsable de Safe House, y protagonizada por el emblemático actor canadiense Kiefer Sutherland, tras un tiempo alejado de correrías, explosiones y secuestros en la intensa “24” que tanta fama y reconocimiento le dio a lo largo de 9 temporadas que estuvo en antena. Un papel antagónico al de entonces, donde deja la valentía y la seguridad a un lado para dar vida a un hombre más inseguro de sus actos, más cuerdo, reflexivo y honesto en un hábitat repleto de víboras, corrupción y terribles tensiones. ¿Podrá con toda esa tensión?

Kiefer Sutherland encarna a un hombre de familia, Tom Kirkman, un miembro del ejecutivo americano relegado poco antes por el anterior presidente a un rango menor y que a raíz de un golpe terrorista deberá hacerse cargo de la noche a la mañana de la maquinaría de todo un país para dar con los responsables del sanguinario ataque a la cúpula política de la estado. No lo tendrá nada fácil ante toda una serie de mentiras, envidias, recelos, complots que harán difícil tan ardua tarea en un ecosistema político en el que uno no sabrá nunca en quien fiarse. Junto a Kiefer Sutherland encontramos todo un plantel de buenos secundarios, Kal Penn (House), Maggie Q (Nikita), Natascha McElhone (El show de Truman), e Italia Ricci (Chasing Life).

Una fascinante primera temporada de 10 capítulos que harán las delicias de los amantes del suspense, de la acción ágil y de las tramas trepidantes. Una serie refrescante que nace con el propósito de entretener y ¡madre mía si lo consigue!, con creces desde el episodio piloto al último en cada uno de sus suculentos entresijos. Probablemente no obtendrá los mayores premios de la temporada, por su estilo palomitero, pero sin duda nos dejará horas y horas de gran divertimento por su emocionante narrativa y por la sorprendente tensión que se genera. Un aire que huele por momentos a la mítica “24 h” merced a su vertiginoso ritmo que nos mantendrá enganchados, como un clavo ardiente, en el sofá de casa con ganas de más adrenalina. Los primeros diez capítulos son demasiado pocos para tal alud de nerviosismo, giros e intriga de este intenso thriller político. Por suerte, ya puedes ir abriendo boca y señalar en rojo el 8 de marzo de tu calendario, ya que la segunda temporada promete cargada de explosivas emociones… ¡Abróchate el cinturón y disfrútala!

designated-survivor-cine-rockinchic-lifestyle-1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *