El deporte durante el embarazo

El deporte está totalmente indicado durante cualquier periodo del embarazo. Siempre y cuando no haya contraindicación por parte de tu ginecólogo, y siempre que no decidas comenzar a practicar deportes extremos o cualquier otra actividad peligrosa también para el resto de personas que no están embarazadas.

Para todas las personas en contacto con un deporte de forma continuada, seguir haciendo deporte una vez están embarazadas no acostumbra a ser un gran acontecimiento, sin embargo para el resto, puede despertar alguna duda ¿Cada cuanto lo puedo hacer? ¿Cuántas horas? ¿Qué tipo de ejercicio?…

Quedarse embarazada no es una enfermedad, por tanto tampoco implica que dejemos de hacer nuestra vida diaria de la misma manera en la que lo hacíamos antes. Lo que sí que implica son una serie de recomendaciones en las que podríamos incluir el ejercicio, en concreto se recomienda practicar unos 30 minutos de actividad física cada día.

Durante estos nueve meses son muchas las actividades que se pueden practicar, siempre que no impliquen riesgo de caídas, golpes, temperaturas elevadas, etc.

¿Qué beneficios va aportar el deporte a nuestro embarazo?

• Mejora del estado de ánimo general. El embarazo está cargado de hormonas que van hacer que estemos en una montaña rusa emocional continua. Utilizar el deporte como una vía de escape, puede ayudar a contralar todas las nuevas emociones que nos invaden a diario.

• Te ayuda a dormir y descansar mejor por la noche.
• Disminuye los dolores y molestias típicos del embarazo, en especial los calambres tan molestos por las noches.
• Fortalece los músculos (Determinados ejercicios como los hipopresivos pueden suponer un pre-entreno para el parto).
• Mejora la resistencia física, lo que nos va a permitir llegar a los sitios igual que cuando no teníamos 10 kilos de más encima.
• Puedes recuperar más fácilmente la forma después de nacer tu bebé. La elasticidad de la piel se ve reforzada.

Tipos de actividades que puedes realizar:

• La natación es una de las actividades para embarazadas más recomendables.
• Caminar, para hacer ejercicio de tipo cardiovascular. Su ventaja es que se puede hacer en cualquier lugar y no tiene ningún coste.
• Ejercicio aeróbico leve, para ello tendrás que informarte primero con el profesional que lo realiza y ver si está indicado para tu estado.
• Bailar tu música favorita. Cualquier escusa es buena para moverte al ritmo de tu canción preferida, ahora ya tienes otra.
• Yoga para fortalecer los músculos y mantenerte flexible.
• Estiramientos para mantener la elasticidad y prevenir lesiones.
• Pilates, con un profesional competente, reúnen todas las cualidades y requisitos para que la mujer tenga un embarazo saludable y un parto sin complicaciones.

¿Cuánto tiempo le tengo que dedicar?

No es necesario que hagas ejercicio todo seguido si ves que no puedes, puedes hacerlo de forma escalada y lo que antes hacías en una hora, ahora lo puedes hacer en 4 sesiones de 15 minutos. Lo importante es la constancia más que la cantidad.

Recomendaciones:

• Empieza gradualmente, de 5 minutos diarios, hasta aquello a lo que estés acostumbrada.
• Ropa cómoda y holgada, y un sujetador adecuado para proteger sus pechos.
• Bebe mucha agua.
• Evita hacer ejercicios si estás enferma.
• Evitar hacer ejercicio en época de altas temperaturas.
• Si siempre has hecho gimnasia, solo tienes que tener en cuenta de reducir la intensidad del ejercicio y la velocidad de los movimientos.

¿Cuándo no está indicado el deporte?

Los ejercicios físicos tendrán más limitaciones, en el caso de que la mujer presente hipertensión, mareos, contracciones uterinas, hemorragia vaginal o fatiga. En casos más especiales como las enfermedades cardíacas, riesgo de parto prematuro, embarazo múltiple, feto con crecimiento inadecuado o útero flojo, esta práctica está contraindicada.

Por lo tanto, ejercicio es bueno siempre, y sin olvidar que ante cualquier duda, consultar antes a tú ginecólogo.
Comenta con tu médico en el caso de que notes alguna molestia en tu cuerpo, como cansancio, mareos, dificultad para respirar, dolor en la espalda, taquicardias. Nuestro cuerpo es sabio, y puede que esté avisándote de que algo está mal.

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