Espléndidas a los 50

ESPLÉNDIDA-50

Si hoy podemos estar espléndidas y en plena forma también a los 50, el mérito es en parte a la ayuda de una estética que ha tenido una extraordinaria evolución y que puede intervenir tanto en el rostro como en el cuerpo con tratamientos armónicos de una eficacia sorprendente.

Mujeres y hombres de entre 20 y 30 años, jóvenes y lejos todavía de notar de forma plausible los signos de la edad que inexorablemente deja su huella, combaten sus complejos o eliminan lo que nos les gusta, cambiando formas y rasgos de su físico: labios, nariz, pecho, cartucheras, grasa… mientras que a los 50 (y en muchos casos antes), nuestro interés se centra en saber más los síntomas del envejecimiento que la medicina y los laboratorios farmacéuticos combaten en una lucha que dura ya decenios…

Tenemos 50 años, podemos, y en mi humilde opinión, debemos vivir con orgullo una edad que ya no se esconde. Hago un llamamiento al sentido común, al buen gusto y a la armonía, a no querer aparentar lo que no se es ni a querer volver a tener una edad que ya tuvimos. Lo que una persona necesita es posible que a otra no le haga falta, no hay que ir con la cara planchada, ni ser una caricatura de nadie ni de nosotras mismas, simplemente decidir con mucho criterio que es lo que de verdad necesitamos y va a mejorar nuestro aspecto y esto, lo relaciono también con la moda y la forma de vestirse.

Es un hecho: la medicina estética responde al cambio de ruta y lanza nuevos tratamientos que recuperan la importancia de la movilidad del rostro. Frescura, tonificación y una suave y equilibrada remodelación que no modifique los rasgos y las facciones, deben de ser los objetivos. No es una lucha por rejuvenecer, es una lucha por envejecer con dignidad y seguir siendo nosotras mismas.

Sin demonizar a la cirugía estética, porque hay casos en los que es necesaria, el bisturí se puede evitar, porque tanto los fillers (rellenos faciales que sirven para remodelar el rostro, proporcionar volumen en la cara o corregir los efectos del envejecimiento. Corrigen arrugas y surcos o dan volumen a determinadas zonas de la cara), como los tratamientos de belleza, no invasivos, que puedes hacerte en cualquier época del año, y entre estos me gustaría destacar la bio revitalización. Estos tratamientos, sin agujas, están indicados para combatir la flacidez de los tejidos de sostén faciales y corporales y actúan como bio-revitalizantes cutáneos mejorando la apariencia de la piel sin dañarla.

Tenemos a nuestro alcance estas “panaceas” que ayudan a regenerar la piel y a combatir los signos del envejecimientos, si hoy vivimos muchos más años, estamos más sanos y tenemos una salud envidiable… ¿Por qué no recurrir a ellos? Al fin y al cabo, como os decía el otro día, el aspecto exterior debería ir acorde con el interior y no siempre la naturaleza es nuestra aliada.

¡¡VÍDEO DENTRO!!

 

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