“La verdad es verdad, hasta que la organizas”

Foto: The New York Times
Foto: The New York Times

“Mis creencias son que la verdad es verdad hasta que la organizas, y entonces se convierte en mentira”.  Estas son las palabras de Wayne W. Dyer, del que os recomiendo sus libros, (escribió más de 40 libros, la mitad de los cuales se convirtieron en best-sellers). Un tipo, conocido como “el padre de la motivación” que decía cosas muy inteligentes acerca de la vida y sobre como vivirla.

Estoy segura de que muchos habéis oído hablar de uno de sus best sellers:  “Tus zonas erroneas” del que se vendieron cerca de 35 millones de copias. Dyer decía que todos podemos vivir una vida extraordinaria y que su propósito no era otro que ayudar a las personas a que se vieran a sí mismas de tal forma que comenzaran a cambiar sus conceptos. Según el, no somos nuestro país, nuestra raza, o religión, somos espíritus eternos, y el hecho de que podamos vernos a nosotros mismos como seres espirituales sin etiqueta es una manera de transformar el mundo.

 

Os transcribo algunas de sus “verdades” que más me gustan:

– Cuando juzgas a otros no los juzgas a ellos, te estás juzgando a ti mismo. Son aspectos de tu propio ser los que proyectas y reconoces en otros.

– La preocupación te mantiene inmóvil. Toda la energía que podrías usar para acercarte a tus objetivos, se estanca y muere.

– La felicidad es el camino pero no se puede perseguir porque te aleja del objeto de tu deseo. Es mejor que te dediques a hacer lo que debes mientras disfrutas del camino.

– Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian.

– Valora el momento presente. No podemos cambiar el pasado, aunque sí aprender de él, y el futuro aún no ha llegado, por lo que nos queda vivir el presente de la mejor forma posible.

– Nuestra intención crea nuestra realidad. Igual que el cuerpo se fortalece con el ejercicio y la mente con el estudio, cuanto más tiempo dediques a algo, mejor serás en ello.

– No siempre puedes controlar lo que ocurre en el exterior, pero sí lo que ocurre en el interior. Tienes plena libertad para elegir cómo te va a afectar una experiencia y para qué te va a servir.

– No olvides que cómo te trata la gente es su karma, cómo reaccionas es el tuyo.

– El estado de tu vida es un reflejo del estado de tu mente. Cuando te sientes bien puedes tomarte los problemas con una actitud mucho más afable.

– Nuestra meta no es tratar de ser mejor que alguien, sino ser mejor de lo que solíamos ser.

– No creo que Jesús enseñara Cristianismo, Jesús enseñaba bondad, amor, compasión, y paz. Lo que digo a la gente es: no seas cristiano, sé como Cristo. No seas budista, sé como Buda.”

(Puedes leer parte de este artículo también en: RESPIRA- INSPIRA)

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