MANOS LIBRES: un imprescindible en el coche

El MANOS LIBRES es un imprescindible en nuestra conducción diaria. En más de una ocasión se me ha preguntado cuál es la mejor opción para llamar desde el coche con seguridad, sin quitar las manos del volante, y sin llevarte ninguna multa. Todos sabéis, que hace tiempo que el mercado ha evolucionado, hasta el punto que un coche compacto ofrece, como primero equipo, manos libres y navegador en un mismo equipo, incluso gobernados por la voz o los gestos, sin desembolsar una fortuna.
Atrás quedan los tiempos, en que llevar móvil en el coche era de auténticos privilegiados… Pero, la tecnología se ha encargado de minimizar los costes y el tamaño… Y, ¿cuál ha sido la evolución? ¿Qué opciones ofrece el mercado si nuestro coche no equipa un kit de manos libres?
Sí, era de privilegiados, pues tenía que ver con que la telefonía móvil era cara, y el equipo lo era más todavía: a finales de los 80, solo las gamas de lujo equipaban esa opción. Y si era un equipo portátil, costaba una fortuna, y un verdadero esfuerzo transportarlo, por sus 8 Kg, en el mejor de los casos. En la misma línea, la cobertura no estaba muy lograda, y los precios de las llamadas eran astronómicos.
Durante la segunda mitad de los años 90, se produjo el boom de la telefonía móvil, donde los fabricantes Motorola, y en especial Nokia, acapararon el mercado de terminales. Los operadores de telefonía fija potenciaron el mercado, evolucionando hacia la telefonía móvil, e incluso aparecieron operadores privados de telefonía – hasta entonces, los operadores eran públicos, en su mayoría en Europa – promoviendo una oferta suficiente como para universalizar el servicio.
En el caso de los teléfonos para coches, su oferta se fue reduciendo paulatinamente, hasta que el mercado solo llegaron a coexistir dos modelos, como el Motorola VC6096 y el Nokia 810, muy frecuentes en vehículos mixtos, mono-volúmenes y camiones, dada su estructura integrada, en parte, en el cuadro de mandos, y dejando en un lugar estratégico el mismo teléfono, cuyo sistema de voz se sirve a través del sistema de audio del coche.
La aparición de auriculares con cable, para el móvil – cuando la legislación aún era permisiva con los auriculares-, y la irrupción de la tecnología Bluetooth, acabaron por dejar sin sentido los modelos de móviles para el coche. A partir de aquí, la oferta de auriculares Bluetooth se multiplicó, y ya a principios de siglo se empezaron a ofrecer pequeños dispositivos dotados de tecnología Bluetooth, o los ya más complejos manos libres instalados en el mismo coche.
La tecnología Bluetooth permitía, la transmisión de voz y datos entre diferentes dispositivos – uno de ellos el móvil, y otro un amplificador de voz de ese móvil) mediante un enlace por radio-frecuencia en la banda ISM (uso no comercial de radio frecuencia electromagnética) de los 2.4 GHz. Y es, precisamente, el Bluetooth la tecnología que sigue rigiendo el devenir presente y futuro de las comunicaciones en el coche.
Se podría decir que la tecnología de terminales, la misma tecnología de la telefonía móvil (ya se habla de la 5ª generación de las redes móviles) avanza mucho más rápido de lo que puede avanzar la misma industria de la automoción, por lo que una total de la telefonía móvil en el coche no ha sido posible hasta ahora, cuando ambos mundos se han dado de la mano, gracias a que Google y Apple han creado una interfaz – Android Auto y Apple Car – capaz de la integración del teléfono del coche – como de un reflejo de la pantalla del móvil, en la pantalla multifunción del coche haciendo compatibles los sistemas Android y Apple en los equipos de audio y navegación de los coches. Ademas, permite activar, tanto el teléfono como el navegador, con la voz, y sin quitar las manos del volante.
A través de la tecnología de aplicaciones de los móviles, son estas las que ayudan a evolucionar los sistemas de audio y navegación, sin tener que cambiar los mismos, sino porque sendas aplicaciones – Android Auto y Apple Car – son las que evolucionan, a través de las consiguientes actualizaciones.
Estas aplicaciones aúnan las funciones clásicas de manos libres y navegación, añadiendo Internet – que se sirve a través del terminal móvil – como motor de búsqueda para el uso del navegador. Y como servicios complementarios, en función de una u otra, la compatibilidad con unas y otras aplicaciones que sirve cada una de las plataformas, como Waze, o incluso servicios de streaming.
Como es lógico, no todo el mundo dispone de un coche nuevo, que disponga de un manos libres integrado en el coche: las posibilidades son bien pocas, dada la prohibición de auriculares de cable, o Bluetooth, algo terminantemente prohibido, y que nos puede acarrear una multa de 200 €, además de 3 puntos de nuestro carnet. A continuación podéis comprobar que es infinitamente más barato comprar o montar un sistema manos libres como los que explico a continuación.
Las escasas posibilidades recaen en instalar un kit de manos libres, como el Parrot CK3100, que puede costar en torno a los 130 €, cuya instalación es relativamente sencilla, ya que se aprovecha de la instalación de la radio. El kit completo ya viene consigo con los cables compatibles con los de esa radio.
Otras posibilidades más sencillas son las de un Mini Kit Bluetooth, cuyo coste puede variar entre los 68 € del Parrot MiniKit Plug & Play, que se sitúa en la visera, mientras que la más barata son los Auto T de Oscaro, cuyos precios oscilan entre los 31 € y los 26 € de la opción más barata, aunque yo recomiendo la oferta de Parrot, ya que por experiencia, puedo decir que funciona muy bien.

MANOS-LIBRES

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