Marvel: Spider-man

Marvel reinicia Spider-Man. El hombre araña vuelve a corretear por las salas de medio mundo. Y eso siempre es una buena noticia para los amantes de los cómics y en concreto de los héroes clásicos de toda la vida. Vuelve más joven, más ágil, más humano, perdón quería decir más niñato, en un envoltorio más refrescante que las anteriores entregas. El realizador americano Jon Watts, sigue la nueva estela creada en las superproducciones de superhéroes de fusionar franquicias de Marvel. En esta ocasión la presencia de Tony Stark, “Iron Man”, como gran mentor de la nueva promesa trepa muros que nos enlaza directamente al universo de los Vengadores.
Este nuevo “Reboot”, la tercera desde el 2002, nos muestra una figura tal vez demasiado juvenil, abusando de clichés quinceañeros que pueden cargar a los amantes del universo Marvel. De ahí el nervio y la impaciencia como trazos más característicos de personalidad, que se dibujan dentro de la esencia del imberbe hombre araña. Tan ansioso como excitado por poner orden en la gran ciudad, encarándose a los malhechores y descubrir todo lo que puede llegar hacer con el nuevo don del que se le ha concedido.
Narrativamente muy alejada del tono serio y formal de las otras franquicias de la compañía. En “Homecoming”, exponen una inmadurez y una rebeldía adolescente más propias de pasar un buen rato palomitero que de disfrutar de una aventura titánica (a la altura de lo que uno puede esperarse de tal icónica figura). Eso sí, ¡Imposible aburrirse!, muy recomendable para ahuyentar el bochorno veraniego. Se agradece que no vuelvan a mostrarnos su origen, a día de hoy ya muy sobado y sí dar énfasis en las ilusiones de un muchacho que sabe que posee de nuevas aptitudes extremas deseoso de experimentar vivencias. Si bien el filme gana en frescor, pierde (y de qué manera) en la parte emocional. A lo largo de su extenso metraje carece de esa carga dramática de culpabilidad por el fallecimiento de su tío Ben que equilibraba, traumatizaba y humanizaba al superhéroe con la responsabilidad de ostentar un formidable poder.
Uno de sus puntos fuertes recae en el tenaz y avispado Spider-Man encarnado por el joven Tom Holland, (“Lo imposible”) descubriendo una vis cómica, atlética y carismática muy por encima de los anteriores arácnidos que interpretaron Tobey Maguire y Andrew Garfield.
Todo héroe precisa de un dignísimo rival. Y es ahí donde se desinfla este gran espectáculo de pirotecnia a la hora de concebir un villano a la altura de lo acontecido. El infame malvado protagonizado por el popular Michael Keaton, le han moldeado un personaje desaprovechado, VULTURE. Dilapidando esa garra, ese carisma que siembra semejante actorazo en sus películas pero que la narración no hace lucir ni la historia ni al villano ni al arácnido.
Desde que asomó su figura en la última entrega de Capitán América: “Civil War”, las expectativas a este nuevo proyecto estaban en boca de todos. La aparición del nuevo Spider-Man iba estar mirada con todo detenimiento. El resultado final ha atrapado en sus redes a toda una nueva legión de seguidores, por su ritmo, brío y comicidad dejando unas expectativas muy altas para estas nuevas aventuras del trepa muros.
¿Te atreves a dar caza al hombre araña este verano?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *