Nunca apagues la luz: miedo en verano

“Nunca apagues la luz”, el miedo vuelve este verano a las plateas de las salas del cine de nuestro país en forma de oscuridad. Se tiende a pensar erróneamente que el miedo a la oscuridad solo es cosa de niños, en plena etapa de crecimiento y desarrollo, pero ésta ligera afirmación no es del todo acertada puesto que en los adultos ocurre un efecto y unas sensaciones igual de inquietantes y desalentadoras causadas por las inseguridades y temores que se le despiertan a las personas según las experiencias y situaciones vividas a lo largo del día a día ello recibe el nombre de escotofobia. Causas como depresión, la vulnerabilidad y la soledad tras una repentina separación o el fatal desenlace de un fallecimiento de alguien querido, puede provocar que cueste ya no solo conciliar el sueño sino que se nos complique el hecho de dormir nuevamente a solas y las paranoias o traumas salgan a relucir a flor de piel.
…y es que todos alguna vez hemos sentido una ligera intranquilidad en algún momento de nuestra niñez al bajar la luz de la habitación y quedar completamente a oscuras. Y es en ese preciso instante, cuando nuestra imaginación nos juega malas pasadas, abriendo de par en par las puertas a nuestros temores más turbadores y amenazantes en todo tipo de variopintas rarezas, desde la aparición del hombre del saco en nuestro hogar paseando por su largo e inacabable pasillo, al temor a los reflejos de los espejos como si alguien nos observará de lejos , a sentir aterradoras presencias fantasmagóricas tras nosotros o el temor a que los monstruos surjan de dentro de los armarios en cualquier momento de la moribunda nocturnidad a atacarnos a destajo. Escenarios que con mayor o menor atino el sétimo arte ha reflejado en decenas de veces y que ahora el joven realizador James Wan busca darle una vuelta de tuerca a estas circunstancias.
Hoy viernes se estrena “Nunca apagues la luz” cinta producida por James Wan respetado director de la fenomenal “Expediente Warren”, y dirigida por el director novel David F. Sandberg basándose en un efectivo cortometraje que el mismo realizó en 2013 y que le permite debutar en la meca de Hollywood con grandes expectativas tras toda una campaña promocional de marketing para arrastrar al público a los cines a pasar ochenta minutos de miedo (de momento es el encargado de la secuela de la terrorífica Anabelle).. La atmósfera inquietante de la oscuridad es el auténtico protagonista indirecto de este film, donde el hecho de no percibir las cosas tan nítidamente como con la luz del sol hace que perdamos en cierto modo el control de nuestras sensaciones, lo que despierta un escalofriante miedo por no poder maniobrar ni tratar todos los aspectos de la vida de forma segura.

Amigo, igual cuando regreses del cine lo ideal será que dejes una pequeña luz encendida y superar esos temores que se te han metido acumulando estos días pasados en tu inquieta cabeza…

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