Pure White

Entre todas las sesiones que he hecho, siempre guardo un buen recuerdo de Pure White. Fué preparada únicamente en siete días, ya que la modelo, Nete T. Rahbek, marchaba a New York.

Es inmenso el trabajo que rodea al fotógrafo, desde buscar la afluencia de estilismo, en que ubicación cuadraría. Buscarla y estudiarla varios días antes. Reunir al equipo de maquillaje, peluquería y estilismo. Reprensetar tu idea, pero a la vez, escuchar propuestas y fusionarlo todo sobre una modelo. Si en algo se caracteriza mi trabajo, es en buscar expresiones frias o serias en la modelo. Muchos de mis seguidores también me identifícan por mi característico blanco y negro, entre otras cosas.

Esta editorial, que fué portada inmediatamente, fué un impulso a mi prematura carrera como fotógrafo de moda y por ello, lo guardo con cariño y atención minucioso.

La idea final mantuvo mi base, que es la de hacer fotografía para que a las mujeres les gustase lo que ven, porque para mi están por encima de los hombres, que no suelen prestar tanta atención en los detalles, por lo general. Aunque esto esta cambiando.

Me considero un fan aférrimo de las prendas sueltas, que liberen el cuerpo de la mujer, sin apretarlo y evitar la insinuación gratuita. No por ello abandono las transparencias cuidadas, que tanto adoro. Culpa de ello es el dedicar más de veinte años a las pasarelas de París, Milan y a Vogue París. Mi preferida sin duda alguna.

La localización que elegí para esta editorial, fué en la parroquía Abraham de Barcelona, por sus texturas blancas y lineas minímalistas en su contorno. También preparé una segunda localización que tuve que descartar por la masiva afluencia de gente. No lo ví oportuno meter allí a la modelo con unas transparencias blancas, por ello, rápidamente improvisé y divisé un rincon en un rompe olas. Allí fusione su acting con el barco de vela que pasaba trás ella.

En fotografía exterior, todo puede cambiar. Por ello, es importante la improvisación y creatividad del fotógrafo. Saber escuchar a tu equipo, pues sin ellos, el resultado jamás sería el mismo.

Abel Cosp

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