La estimulación temprana del bebé

Photo: Anne Geddes
Photo: Anne Geddes

Cada bebé es único y original al igual que la mejor pieza de cualquier museo. Como nuestro peque no vamos a encontrar ninguno, por tanto cualquier actividad, técnica o estimulación que decidamos aplicarle, también lo va a tener que ser, y tenemos que tener presente que aquello que ha funcionado en otros quizás no sirve en el nuestro.
La estimulación temprana del bebé es muy importante para su desarrollo debido a la gran cantidad de aspectos que se desarrollan en esta primera etapa: ciertas funciones mentales, la memoria, la forma de aprendizaje así como el lenguaje o el desarrollo corporal.
Cada peque evoluciona de forma diferente y nosotros tenemos que ser los encargados de ofrecer una estimulación adecuada para sacar el mayor rendimiento a sus virtudes así como respetar este proceso individual evitando comparaciones o presiones.
La estimulación temprana se enfoca en diferentes campos.
El del lenguaje, donde le vamos a dar mucha importancia a todo lo que digamos y como lo digamos.
El habla es una forma muy sencilla de estimular a nuestro bebé. El hablar de forma pausada, respetando los silencios, gesticulando y de forma expresiva, es una forma de hacerle partícipe de nuestras emociones y sentimiento hacia él. Las diferentes modulaciones de la voz forman un lenguaje reconocible por los más peques.
El uso de una palabra que les resulte conocida en las diferentes situaciones expuestas, le puede ayudar a asociar conceptos. Su nombre puede ser una buena palabra para enseñarle.
Control del movimiento corporal.
Tocarlo y que este tenga libertad para tocar su entorno favorece el reconocimiento de sí mismo como de los objetos que le rodean. La aventura está en descubrir las zonas que más les gusta que le acariciemos y aquellas que no, los objetos que le causan mayor atención y aquellos que pasan desapercibidos. Cada personita es un mundo y de nosotros depende el descubrírselo.
Técnicas como la fisioterapia o la relajación de la mano de un profesional, pueden ser muy agradecidos por nuestro peque.

Multisensorial
En la medida de lo posible estimular el resto de sentidos ayuda a su desarrollo. El gusto, la vista, el olfato. Este último es el primero que se desarrolla y una vía directa al cerebro, a diferencia del resto este no pasa por el sistema límbico y sus estímulos van directos causando que muchos olores en la edad adulta nos trasladen a vivencias de una época prácticamente olvidada.
Identidad y autonomía
Recordemos que los peques se sienten más cómodos siempre sabiendo que les está por venir, el uso de rutinas para el baño, el sueño, la comida… ayuda al desarrollo de áreas específicas y de interés del cerebro.
¿Que necesitamos para ofrecer la estimulación temprana a nuestros peques?
Ya hemos visto que se trata de un proceso personalizado a las necesidades de cada uno, pero también hay una serie de factores comunes que podemos tener en consideración.
 Hay que motivar al peque así como nosotros tenemos que estar motivados, encontrar un momento que tengamos para dedicárselo y dedicárnoslo, es fundamental para que la estimulación funcione.
 La música puede ser nuestro mejor aliado, amansa a las fieras y socializa a las personas.
 Nada de presiones, si hoy no es el mejor día, mañana lo será.
 Reconocer los logros, por muy pequeño que seamos a todos nos gusta que nos reconozcan las cosas si las hacemos bien. ¿Qué nos hace pensar que nuestro peque no lo va entender?
Y por última recomendación tenemos la paciencia, no por ir más rápido vamos a conseguir mayores resultados, incluso es muy probable que no tengamos claro si está funcionando o no, pero si calmados disfrutamos lo que hacemos, seguro que ya será suficiente.

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