Hay platos que a veces nos sorprenden. Y más que por los ingredientes, lo que nos puede sorprender más, es que acostumbrados a tomar un alimento cocinado de una forma, encontremos que hay otra forma totalmente diferente de cocinarlo y con otro resultado. Y si este resultado es igual o más apetecible, pues ¡vaya sorpresa!.
Esto me ha pasado con el pulpo al horno. Personalmente, en Barcelona y en general en Catalunya, el pulpo que podemos encontrar es el pulpo “a feira” o “pulpo a la gallega”, el cual tiene como característica principal que se hace hervido.
Pues bien, una receta que he descubierto es el pulpo al horno. Y no es una receta nueva, sino que es un plato típico murciano, muy bien considerado y de excelente calidad, pero que por causas que desconozco en Catalunya casi no se conoce. Se consigue que quede un pulpo muy, muy tierno, con puntos de tostado y algo caramelizado. Pero si además de bueno es muy fácil hacerlo, pues mejor que mejor, y ya no tenemos excusa.
¿Y cómo se hace? Pues simplemente es comprar un par de patas de pulpo crudas (que pueden pesar unos 250 gr cada una), ponerlas en una fuente de horno y añadirle un chorretón de aceite, vino y/o cerveza, laurel, 3 ajos chafados, medio limón, sal y granos de pimienta. Hornearlo a unos 170º durante 2 horas al menos, dándole la vuelta a la mitad, y añadiendo líquido si es necesario. Y ya está.
Para comerlo, podéis comerlo recién hecho, o incluso recalentarlo al día siguiente (hay quien dice que queda mejor).
Veréis como de una forma sencilla conseguiréis un plato apetitoso y en Barcelona sorprendente.
¡Que lo disfrutéis!